Romeo y Julieta
Romeo y Julieta Tira la espada, Benvolio; desarmémosles. Por decoro, caballeros, evitad semejante tropelía. Tybal, Mercucio. El príncipe ha prohibido expresamente semejante tumulto en las calles de Verona. Deteneos, Tybal; ¡Buen Mercucio!
(TYBAL y los suyos desaparecen)
MERCUCIO
¡Estoy herido! ¡Maldición sobre las dos casas! ¡Muerto soy! ¿Se ha marchado con el pellejo sano?
ROMEO
¡Qué! ¿Estás herido?
MERCUCIO
Sí, sí, un rasguño, un rasguño; de seguro, tengo bastante. ¿Dónde está mi paje? Anda, belitre, trae un cirujano.
(Vase el paje)
ROMEO
Valor, amigo; la herida no puede ser grave.
MERCUCIO