Sueño de una noche de verano
Sueño de una noche de verano QUINCIO.—Pero lo harÃas de un modo tan terrible que se asustarÃan la duquesa y las señoras, y se pondrÃan a dar alaridos, y con eso ya habrÃa lo suficiente para que nos colgaran a todos.
TODOS.—¿A todos?
BOTTOM.—Os garantizo amigos, que si dierais algún gran susto a las señoras no les volverÃa el alma al cuerpo mientras no estuviésemos colgados en la horca; pero yo ahuecaré de tal forma la voz que me oiréis rugir tan dulcemente como una palomita recién nacida: rugiré lo mismo que si fuese un ruiseñor.
QUINCIO.—No podéis desempeñar otro papel que el de PÃramo; porque PÃramo es un hombre simpático, hombre correcto como el que se puede ver en un dÃa de verano, hombre de todo punto amable y caballeroso.
BOTTOM.—Bueno; haré lo que pueda. ¿Qué barba os parece mejor que me ponga para la función?
QUINCIO.—Por supuesto la que se os antoje.
BOTTOM.—Llenaré mi cometido con vuestra barba color de paja, vuestra barba color naranja, vuestra barba color morado oscuro o vuestra barba color de cabeza francesa[6], vuestro amarillo perfecto.