Sueño de una noche de verano
Sueño de una noche de verano TITANIA.—Ruégote, gentil mortal, que cantes de nuevo. Tu melodÃa ha cautivado mi oÃdo, asà como tu forma ha encantado mi vista. Y la fuerza de tu fascinación me mueve a la primera mirada a decirte, a jurarte que te amo.
BOTTOM.—Paréceme, señora, que tenéis para ello muy poca razón, aunque, a decir verdad, la razón y el amor se avienen bastante mal en estos tiempos, y es lástima que algunos buenos vecinos no los reconcilien.
TITANIA.—Eres tan sensato como hermoso.
BOTTOM.—Ni lo uno ni lo otro, señora; pero si tuviera suficiente seso para salir de este bosque, no faltarÃa el suficiente para aprovecharme de ello.
TITANIA.—No desees ausentarte de este bosque, pues en él permanecerás, quieras o no. Soy un espÃritu superior a lo vulgar. TodavÃa la primavera engalana mis posesiones, y yo te amo. Ven, pues, conmigo. Te daré hadas que te sirvan, y te traerán joyas del fondo del mar y arrullaran con su canto tu sueño cuando te acuestes en un lecho de flores. Y purificaré tu materia de forma que parezcas también un espÃritu. ¡Flor-de-guisante! ¡Telaraña! ¡Polilla! ¡Grano-de-mostaza!