Macbeth
Macbeth MACBETH. LADY MACBETH.
MACBETH:
Mi sangre Banquo anhela, que ha corrido,
siempre sangre por sangre en este mundo.
De su cepo profundo
las montañas tal vez se han desprendido
y al mar se han arrojado.
Los árboles se dice que han hablado;
y hoy la entraña observando de los cuervos,
adivina el augur de hombres protervos[48]
los hechos sanguinarios
y de la muerte los sucesos varios.
¿Qué hora podrá ya ser?
LADY MACBETH:
Pronto la aurora
disputará el imperio de esta hora
a la noche callada.
MACBETH:
Macduff no tuvo en nada
desairar mi convite.
LADY MACBETH:
Ya lo he visto,
y el despecho y la ira mal resisto.
¿Sabes la causa tú?
MACBETH:
La sabré presto;
que en casa de esos nobles que detesto
