Macbeth
Macbeth Un campo yermo. — Truenos. — Entran HÉCATE y las TRES BRUJAS.
BRUJA 1ª:
¿Estás, Hécate, airada?
HÉCATE:
Y acaso ¿no es sobrada
de mi ira la razón?
¿no es presunción,
loca al par y atrevida,
que de muerte y de vida
con Macbeth trafiquéis
y parte no me deis,
a mÃ, que de vosotras soy señora
y única constructora
del mal y del horror?
Pero es peor
que haya tornado vuestro afán prolijo
en favor de un mal hijo;
iracundo, perverso,
que a vosotras adverso,
solo a sà propio ama,
con tal llama
de egoÃsmo
que el abismo
no bastará a calmar.
Compensad, pues, la falta cometida
por ligereza insana;
