Macbeth
Macbeth Ni a vos ni a ningún viviente, a no tener testigos que confirmasen mis palabras.
(Entra LADY MACBETH durmiendo y con una vela encendida).
Pero allí viene. Esta es su acostumbrada actitud; y os aseguro que está profundamente dormida. Observadla, acercaos.
DOCTOR:
¿Cómo se procuró esa luz?
DAMA:
La tenia inmediata. Continuamente hay luz junto a su lecho; tal es su mandato.
DOCTOR:
Tiene como veis los ojos abiertos.
(Depone LADY MACBETH la luz, y se frota las manos como si se las lavase).
DAMA:
Sí, pero los sentidos cerrados.
DOCTOR:
¿Qué hace? ¿por qué se frota así las manos?
DAMA:
Es costumbre suya hacer frecuentemente como que se lava las manos. La he visto a veces continuar así un cuarto de hora seguido.
LADY MACBETH:
¡Todavía está aquí la mancha!
DOCTOR: