Macbeth
Macbeth ¡Hola! ya habla: voy a apuntar lo que dice para satisfacer más exactamente mi memoria.
LADY MACBETH:
¡Afuera! ¡execrable mancha! ¡afuera digo! Una; dos. Entonces ya es tiempo de hacerlo. El infierno está oscuro. Vergüenza, mi señor, vergüenza. ¿Soldado y temeroso? ¿Qué nos importa que alguien lo sepa, si nadie puede pedir cuenta a nuestro poder? ¿Pero quien hubiera pensado que contenÃa tanta sangre el cuerpo del anciano?
DOCTOR:
¿Habéis oÃdo?
LADY MACBETH:
Macduff; el señor de Fife, tenia una mujer. ¿Adónde está ahora? ¿Cómo? ¿Y nunca se limpiarán estas manos? No hablemos más de eso, mi señor. No hablemos más de eso. Todo lo desgraciáis con vuestros estremecimientos repentinos.
DOCTOR:
Señora, señora, habéis sabido lo que no debierais.
DAMA:
Ha dicho lo que no debiera: asà es… pero solo el cielo sabe lo que ella ha sabido.
LADY MACBETH: