Macbeth
Macbeth MACBETH.
MACBETH:
Un puñal agudo mi vista persigue,
el puño a la mano viene sin cesar;
llega… Mas si es sombra lo que el ojo sigue,
si nunca mi brazo te puede alcanzar,
¿Acaso no eres, puñal homicida,
tan sensible al tacto como a la visión?
¿O eres de la mente imagen fingida
y de seso enfermo enferma creación?
Tan palpable forma tienes todavía
cual estotra daga que puedo yo asir.
(Desnuda su daga).
De estrella me sirves y ominosa guía.
mostrando el camino que dudo seguir.
A tí asemejaba el fiero instrumento
que aun antes de verte pensaba escoger.
Tal vez de la vista con juego violento
los otros sentidos burlan el poder.
O quizá la vista superior a ellos
la verdad descubre y avisa leal.
¡Aun vibras! Y sangre vierten los destellos
que antes no lanzabas de tu hoja fatal.
¿Será todo sueño… mera fantasía?
Del acto nefando letal precursor,
los ojos deslumbra, la mente extravía,
derrama en el pecho insólito horror.
