Macbeth
Macbeth en cerrado escuadrón.
DUNCAN:
¿Y le temieron
Macbeth y Banquo?
SOLDADO:
¡Sí señor! ¡cual teme
el león los rebaños de corderos!
¡cual águila imperial teme a las bandas
de pardas codornices! Nunca vieron
mas audacia los hombres; parecían
flamígeras tormentas; y sus hierros
sonaban en los cuerpos enemigos
como en el yunque suena el martilleo.
O en la sangre de mil y mil heridas
profuso baño buscan, o quisieron
otro Gólgota hacer del feroz campo.
Pero desmayo; mis heridas siento
que imploran ya socorro.
DUNCAN:
Muy bien cuadran
tus heridas, soldado, y tus conceptos.
Ambos hablan de honor: llevadle; cuiden
de su salud los míos con esmero.
(Se llevan al SOLDADO).