Cuentos goticos
Cuentos goticos Bueno, aquellos días pasaron. Torella regresó pocos años después, y se hizo más rico y próspero que nunca. Cuando tenía diecisiete años, murió mi padre; había sido magnífico en el despilfarro. Torella sintió júbilo porque mi minoría de edad le brindaría la oportunidad de incrementar mi riqueza. Juliet y yo habíamos sido prometidos junto al lecho de muerte de mi padre… Torella iba a ser un segundo padre para mí.