Cuentos goticos

Cuentos goticos

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

A pesar de todo, Viola no desesperó. Sentía que haría falta todo su coraje para escapar de la prisión. Comió parte de los alimentos que le habían sido suministrados, bebió un poco de agua y, luego, algo refrescada, desplegó en el suelo la capa que sus captores le habían dejado, depositó en ella a su hijo para que jugara, y se situó junto a la ventana con el fin de estar atenta por si pasaba alguien a quien pudiera dirigirse, y, si no era capaz de ayudarla, intentar al menos que llevara un mensaje a Ludovico con el fin de que su destino no quedara sumido en el terrible misterio que le amenazaba. Pero era probable que el exterior estuviera vigilado, pues nadie se acercó. Mientras miraba, en un momento en que se estiró para observar un campo más amplio, notó que su cuerpo podría pasar por los barrotes de hierro de la ventana, que no se hallaba muy alejada del suelo. La capa, una vez atada a uno de los barrotes, prometía un seguro descenso. No se atrevió a probarlo. Temía tanto que la observaran y descubrieran su plan si la veían cerca de la ventana, que se retiró al extremo más apartado del cuarto, y allí se sentó para contemplar los barrotes con una mezcla de esperanza y miedo, que ora teñía sus mejillas de carmesí, ora las tornaba blancas como cuando Ludovico la viera por primera vez.



👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker