Cuentos goticos
Cuentos goticos —Recibà cartas ayer —bien se puede presumir que fue la respuesta del doctor Hotham.
—¡De verdad! —exclama el señor Dodsworth—. Por favor, señor, ¿ha acontecido algún cambio, para bien o para mal, en ese pobre y confundido paÃs?
El doctor Hotham sospecha la presencia de un radical, y con frialdad contesta:
—Señor mÃo, serÃa difÃcil decir en qué consiste su confusión. La gente habla de fabricantes que se mueren de hambre, bancarrota y de la caÃda del capital social de las compañÃas… excrecencias, excrecencias que existirÃan en un estado de buena salud. De hecho, Inglaterra jamás se ha encontrado en una condición más próspera.
Entonces, el señor Dodsworth sospecha la presencia del republicano, y, con lo que hemos supuesto ser su cautela habitual, oculta durante un rato su lealtad y, con voz moderada, pregunta:
—¿Nuestros gobernantes miran con ojos descuidados los sÃntomas del exceso de salud?