El último hombre
El último hombre La narración de este encuentro puede tomarse como muestra de mi relación con lord Raymond. Nos hicimos Ãntimos, y los dÃas que pasábamos juntos me permitÃan admirar más y más sus poderosos y versátiles talentos, que junto con su elocuencia, ingeniosa y sutil, y su fortuna, ahora inmensa, lo convertÃan en un ser más temido, amado y odiado que cualquier otro en suelo inglés.