Frankenstein

Frankenstein

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Fue a la vuelta de una de estas salidas cuando mi padre, llamándome aparte, me dijo:

—Me satisface mucho, hijo, que vuelvas a tus antiguas distracciones y a ser el mismo de antes. Sin embargo, sigues triste y aún esquivas nuestra compañía. Durante algún tiempo he estado muy desorientado acerca de cuál podría ser la razón de esto; pero ayer tuve una idea, y te ruego que, si estoy en lo cierto, me la confirmes. Cualquier reserva a este respecto no sólo sería injustificada, sino que aumentaría nuestras preocupaciones.

Al oír estas palabras me puse a temblar, pero mi padre continuó:

—Te confieso, hijo, que siempre he deseado tu matrimonio con tu prima, considerándolo el centro de nuestra felicidad doméstica y el báculo de mis postreros años. Os habéis sentido muy unidos desde niños; estudiabais juntos, y parecíais, por gustos y aficiones, idóneos el uno al otro. Pero somos tan ciegos los humanos, que las cosas que yo consideraba favorables a este proyecto quizá hayan sido precisamente las que lo hayan destruido por completo. Puede que tú la consideres como una hermana[74], y no tengas ningún deseo de que se convierta en tu esposa. Es incluso posible que hayas conocido a otra mujer a la cual ames y que, considerándote ligado a tu prima por razones de honor, te debatas en una lucha que ocasiona la visible tristeza que te aflige.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker