Carmilla

Carmilla

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

He dicho que había detalles que no me gustaban. Te he contado que su confianza me conquistó la primera noche que la vi; pero descubrí que, respecto a sí misma, su madre, su historia, de hecho, respecto a todo lo relacionado con su vida, ejercía una reserva siempre alerta. Casi diría que yo era poco razonable, y quizás estaba equivocada; diría que debería haber respetado el solemne precepto impuesto sobre mi padre por la soberbia dama de terciopelo negro. Pero la curiosidad es una pasión infatigable y sin escrúpulos, y no hay muchacha capaz de soportar pacientemente que la suya se vea frustrada por otra muchacha. ¿Qué daño podía hacerle a nadie el que ella me contara lo que yo deseaba tan ardientemente conocer? ¿Es que no confiaba en mi buen sentido o en mi honor? ¿Por qué no habría de creerme cuando le aseguraba, tan solemnemente, que no divulgaría ni una sola sílaba de lo que me contara ante ningún ser viviente?

Había, según mi impresión, una frialdad impropia de sus pocos años en su sonriente negativa, melancólica y persistente, a concederme ni el menor rayo de luz.

No puedo decir que nos peleáramos sobre este punto, porque ella no se peleaba por ninguno. Era, naturalmente, muy poco digno por mi parte el apremiarla; muy maleducado; pero lo cierto es que no podía evitarlo; y hubiera sido mejor que dejara la cosa en paz.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker