Carmilla

Carmilla

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

IX

El médico

Dado que Carmilla no quería ni oír hablar de que una criada durmiera en su habitación, mi padre dispuso que un sirviente durmiera frente a su puerta para que no pudiera intentar otra excursión como aquélla sin ser detenida en su misma puerta.

Aquella noche pasó con tranquilidad; y, a la mañana siguiente, el médico, al que mi padre había mandado buscar sin decirme una palabra, vino a visitarme.

Madame me acompañó a la biblioteca. Allí estaba esperándome el grave y pequeño doctor que antes he mencionado, con su cabello empolvado y sus gafas.

Le conté mi historia y, a medida que avanzaba, se fue poniendo cada vez más serio.

Estábamos, él y yo, en el nicho de una ventana, frente a frente. Cuando hube terminado mi exposición, apoyó la espalda en la pared, con la mirada fija en mí con un profundo interés en el que había un destello de horror.

Tras un minuto de reflexión, preguntó a Madame si podía ver a mi padre. Se le mandó a buscar, y, cuando entró, sonriendo, dijo:

—Estoy por pensar, doctor, que va a decirme que soy un viejo tonto por haberle hecho venir; espero que así sea.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker