Los archivos del doctor Hesselius
Los archivos del doctor Hesselius El investigador Caleb
El juez recibió una carta. De haber sabido quién se la remitía la hubiese leído de inmediato. Pero se limitó a leer su propio nombre escrito en el sobre:
Al muy Honorable magistrado
Elijah Harbottle
Juez de Su Majestad en el Tribunal de lo civil.
No se volvió a acordar de la misiva, que guardó en uno de sus bolsillos hasta que regresó a su casa.
Cuando sacó aquella carta, con otras que también se había guardado en el abrigo, supuso que debería prestarle la necesaria atención; en su despacho, mientras intentaba hallar sosiego a solas, cómodamente sentado en su sillón ya con la cara y tibia bata de seda puesta, observó que se trataba de una carta escrita con letra de pendolista, como lo hacían los escribientes más diestros; mas había un Post-Scriptum que, por el contrario, había sido escrito con letra notarial como se llamaba por aquel tiempo a la escritura rápida, de letras irregulares y caídas, apenas legible, propia de los documentos judiciales. La carta, escrita en una hoja de pergamino, decía lo siguiente:
Señor juez Harbottle.