Los archivos del doctor Hesselius
Los archivos del doctor Hesselius Para un hombre de su perspicacia, para un juez de su experiencia, no podía pasar inadvertido cierto detalle. El doble del Juez Superior, que gozaba especialmente dedicándole palabras groseras y sarcasmos implacables, aquel magistrado que hacía que con su voz todo temblase, no era más que una imagen distorsionada de sí mismo, su propio retrato exagerado; una representación, en fin, del propio juez Harbottle, dos veces más grande que él mismo, sin embargo, que exhibía espantosamente magnificada toda su ferocidad, la misma que lo había hecho famoso por sus actuaciones en la presidencia de los distintos tribunales en los que decía impartir justicia.