Los archivos del doctor Hesselius
Los archivos del doctor Hesselius En el campo cambié de aires, de caras, de escenarios, de todo… Pero no de mà mismo… Me he decidido, hasta donde sea posible en la criatura más pusilánime que hay sobre la faz de la tierra, cual lo soy yo, a contarle todo acerca de mi caso. Si no se lo impiden sus compromisos, por favor le pido que venga a visitarme hoy mismo, o mañana, o acaso pasado mañana, a más tardar, pero que sea lo antes posible, se lo ruego. No puede hacerse una idea de cuán grande es mi necesidad de ayuda. AquÃ, en Richmond, tengo una casa agradable, muy tranquila; quizás pueda usted venir a almorzar conmigo o a tomar el té. Es fácil dar conmigo aquÃ. Mi criado de la casa de Blank Street dispondrá un carruaje para usted a la hora que más le convenga. Aquà le espero. No pienso salir de mi casa. Dirá usted que no deberÃa estar solo, pero le aseguro que he intentado hallar paz en la compañÃa de otras personas, sin lograrlo. Venga y compruebe por sà mismo mi estado.
Mandé llamar de inmediato al criado del reverendo y partà aquella misma tarde.