Los archivos del doctor Hesselius
Los archivos del doctor Hesselius —No —me dijo—; prefiero contárselo todo hoy mismo, si tiene a bien seguir escuchándome. He avanzado mucho en mi relato, más de lo que hubiera imaginado que serÃa capaz, se lo aseguro, y por eso prefiero hacer un último esfuerzo… Al doctor Harley no le conté tanto… Pero usted, además de médico, es un filósofo; tiene en cuenta lo que de espiritual hay en el hombre… Si todo esto que me pasa es real…
Hizo una pausa y me miró con gran nerviosismo, como esperando una respuesta tranquilizadora.
—Hablaremos de todos los aspectos del caso, a su debido tiempo, poco a poco pero a fondo —le dije—. Y no dude de que le diré cuanto pienso.
—Bien, perfecto… Si hay algo real en todo esto, o si no, el caso es que mi vida se ha convertido en un auténtico infierno… Sabemos de la existencia de los nervios ópticos, doctor, pero le aseguro que también hay otros nervios, no menos importantes, para la percepción… Ahora trataré de explicarme, y que Dios me ampare.
Asà prosiguió su relato: