Los archivos del doctor Hesselius
Los archivos del doctor Hesselius —SÃ, en efecto —me dijo—; comenzó a expresarse con palabras, con oraciones completas, con una perfecta articulación de los sonidos, con gran coherencia… Aunque con una peculiaridad… Su tono no es el propio de una voz humana… En realidad no percibo su voz a través de los oÃdos, sino que me llega directamente a la mente, como una salmodia que perforase mi cabeza. Estoy convencido, doctor Hesselius, de que ese poder que tiene la bestia para expresarse en nuestra lengua supondrá mi derrota definitiva. No puedo ya intentar siquiera rezar, pues ahora, además de hacer lo que antes hacÃa, me interrumpe profiriendo horrorosas blasfemias… ¿Cómo es posible, doctor Hesselius, que nada puedan contra eso los buenos sentimientos, las más pÃas oraciones, el más puro de los pensamientos, las súplicas, en fin, de un hombre que sólo pretende ser virtuoso?