Los archivos del doctor Hesselius
Los archivos del doctor Hesselius Puedo afirmar sin temor a equivocarme que no existe caso más sencillo de tratar, por parte de un médico, a poco de confianza que le demuestre el paciente. Dada esta premisa, repito que la curación es muy fácil.
Recuerde usted, sin embargo, que ni siquiera había comenzado a tratar de verdad al reverendo Mr. Jennings. No me cabe la menor duda de que, de haberlo podido hacer, en dieciocho meses, o en un plazo de dos años, como mucho, le hubiera sanado. Es verdad que no todos los casos resultan igualmente sencillos de curar, pero no lo es menos que la salvación del paciente depende en gran medida de la inteligencia y capacidad de persistir que demuestre su médico.
Usted conoce mi tratado De las funciones cardinales del cerebro. Ahí, a través de las pruebas obtenidas de innumerables casos, confirmo plenamente mi idea de que en los nervios, en su propio mecanismo, se da una circulación arterial y otra venosa[5]. El cerebro, así visto, actúa como el corazón de dicho sistema sanguíneo irrigatorio. El fluido, que se propaga desde unos nervios arteriales a otros venosos, regresa alterado por la distinta naturaleza de cada una de las circulaciones, la venosa y la arterial, constituyéndose así en un fluido espiritual, pero no por ello inmaterial, como no lo son, ya lo dije antes, la luz y la electricidad.