La riqueza de las naciones
La riqueza de las naciones El registro de las hipotecas y en general de todos los títulos sobre la propiedad inmueble, en tanto proporcionan una mayor seguridad tanto a los acreedores como a los compradores, resultan extremadamente beneficiosos para la comunidad. El registro de la mayor parte de los otros contratos es a menudo inconveniente e incluso peligroso para las personas sin que la sociedad obtenga ventaja alguna. Todos los registros que deban mantenerse en secreto no deberían existir. El crédito de las personas ciertamente no debería depender de una seguridad tan endeble como la probidad y religión de los funcionarios menores de la hacienda pública. Pero cuando los derechos de registro se han convertido en una fuente de ingresos para el soberano, los funcionarios de los registros se han multiplicado sin fin, tanto para los documentos que deberían registrarse como para los que no deberían hacerlo. En Francia existen registros secretos de varias clases. Estos abusos son el efecto natural, aunque quizás no necesario, de dichos impuestos.