La riqueza de las naciones
La riqueza de las naciones En Gran Bretaña los impuestos anuales sobre la malta y sobre la tierra se anticipan regularmente todos los años en virtud de una cláusula de préstamos que se incluye siempre en las leyes que los establecen. El Banco de Inglaterra generalmente adelanta las sumas que se esperan recaudar con esos impuestos, a un interés que desde la Revolución ha oscilado entre el ocho y el tres por ciento, y cobra gradualmente conforme se van recaudando. Si existe un déficit, lo que siempre ocurre, se financia con los ingresos del año siguiente. Así, la única rama importante de los ingresos públicos que no está hipotecada se gasta regularmente antes de ser recaudada. Igual que un despilfarrador irresponsable, cuyas necesidades imperiosas no permiten que aguarde hasta el pago regular de su ingreso, la práctica habitual del estado es pedir prestado a sus propios representantes y agentes, y pagar interés por el uso de su propio dinero.