La riqueza de las naciones
La riqueza de las naciones En el reinado del rey Guillermo y durante buena parte del de la reina Ana, antes de que nos hubiésemos familiarizado tanto como ahora con el recurso de la deuda perpetua, el grueso de los nuevos impuestos se establecían sólo durante un breve período de tiempo (no más de cuatro, cinco, seis o siete años), y una gran parte de los créditos concedidos cada año consistía en préstamos sobre anticipos de la recaudación de esos impuestos. Como la recaudación resultó con frecuencia insuficiente para pagar en el plazo estipulado el principal y el interés del dinero pedido en préstamo, surgieron los déficits, y fue necesario prolongar el plazo para enjugados. …
Como consecuencia de diversas leyes, la mayoría de los impuestos que antes habían sido establecidos sólo durante unos pocos años se convirtieron en permanentes, con objeto de pagar no el capital sino sólo el interés del dinero que había sido tomado en préstamo sobre los mismos en diversos anticipos sucesivos.