La riqueza de las naciones
La riqueza de las naciones SerÃa completamente imposible calcular con una precisión razonable cuál podrÃa ser el ingreso que este sistema impositivo podrÃa generar si se extendiese a todas las provincias del imperio. En Gran Bretaña, el sistema recauda anualmente más de diez millones sobre menos de ocho millones de personas. Irlanda tiene dos millones de habitantes y según las informaciones presentadas al congreso las doce provincias asociadas de América tienen más de tres. Pero esos datos pueden haber sido exagerados, quizás para animar a su propia población o para intimidar a la nuestra, con lo que supondremos que nuestras colonias de América del Norte y las Indias Occidentales en conjunto no cuentan con más de tres millones de habitantes; asÃ, el imperio británico como un todo, en Europa y América, no tiene más de trece millones de habitantes. Si sobre una población de menos de ocho millones este sistema impositivo recauda más de diez millones de libras esterlinas, sobre trece millones deberÃa recaudar más de dieciséis millones doscientas cincuenta mil libras esterlinas. De este ingreso, suponiendo que el sistema pudiese conseguirlo, habrÃa que deducir el ingreso normalmente recaudado en Irlanda y las plantaciones para sufragar el gasto de sus respectivos gobiernos civiles. El gasto del gobierno civil y militar de Irlanda junto con el interés de la deuda pública suma, como media de los dos años anteriores a marzo de 1775, algo menos de setecientas cincuenta mil libras por año. Según una contabilidad muy precisa, el ingreso de las principales colonias de América y las Indias Occidentales alcanzaba, antes del comienzo de los disturbios actuales, las ciento cuarenta y un mil ochocientas libras. Estas cuentas omiten, sin embargo, el ingreso de Maryland, de Carolina del Norte, y de todas nuestras conquistas recientes en el continente y las islas, lo que quizás represente treinta o cuarenta mil libras. Por lo tanto, en números redondos, podemos suponer que el ingreso necesario para mantener los gobiernos civiles de Irlanda y las plantaciones es de un millón de libras. QuedarÃa en consecuencia un ingreso de quince millones doscientas cincuenta mil libras, a ser destinadas a sufragar el gasto general del imperio y el pago de la deuda pública. Pero si del ingreso actual de Gran Bretaña se puede apartar en tiempos de paz un millón para pagar dicha deuda, de ese ingreso aumentado se podrÃan apartar seis millones doscientas cincuenta mil. Este copioso fondo de amortización, asimismo, podrÃa ser expandido cada año por el interés de la deuda cancelada el año anterior, y asà podrÃa crecer tan rápidamente como para poder en pocos años liquidar la totalidad de la deuda, y restaurar asà completamente el vigor del imperio, actualmente debilitado y languideciente. Al mismo tiempo el pueblo podrÃa ser aligerado de algunos de los impuestos más gravosos, aplicados sobre los bienes necesarios para la vida o sobre las materias primas para la industria. Los trabajadores pobres vivirÃan mejor, trabajarÃan más barato y enviarÃan sus bienes al mercado a un precio menor. La baratura de sus bienes incrementarÃa la demanda de los mismos y en consecuencia la demanda del trabajo de los que los producen. Este aumento en la demanda de trabajo elevarÃa el número y mejorarÃa las condiciones de vida de los trabajadores pobres. Su consumo aumentarÃa y con él el ingreso derivado de todos aquellos artÃculos que consumen y sobre los que aún recayesen impuestos. …