La riqueza de las naciones
La riqueza de las naciones No es contrario a la justicia que tanto Irlanda como América contribuyan a pagar la deuda pública de Gran Bretaña. Dicha deuda ha sido contraída en apoyo del gobierno establecido por la Revolución, un gobierno al que los protestantes de Irlanda deben no sólo la autoridad que hoy ostentan en su propio país sino toda la seguridad que poseen del respeto a su libertad, sus propiedades y su religión; un gobierno al que varias de las colonias de América deben sus actuales estatutos y por consiguiente su actual constitución, y al que todas las colonias de América deben la libertad, seguridad y propiedades que han disfrutado desde entonces. La deuda pública no ha sido contraída sólo para la defensa de Gran Bretaña sino para la de todas las provincias del imperio; en particular, la inmensa deuda contraída en la última guerra, y una buena parte de la que se contrajo en la guerra anterior, derivaron ambas, hablando propiamente, de la defensa de América.