La riqueza de las naciones
La riqueza de las naciones La tasa mínima de beneficio ordinario debe siempre ser algo superior a lo que es suficiente para compensar las pérdidas ocasionales a que está expuesto cualquier empleo del capital. Es sólo este excedente lo que constituye el beneficio neto o puro. Lo que se denomina beneficio bruto comprende frecuentemente no sólo dicho excedente sino lo que es retenido para compensar esas pérdidas extraordinarias. El interés que el prestatario puede afrontar está en proporción sólo al beneficio neto.
La tasa mínima de interés ordinaria, análogamente, debe ser algo superior a lo que es suficiente para compensar las pérdidas ocasionales a que todo préstamo, incluso con tolerable prudencia, está expuesto. Si no fuera mayor, los únicos motivos para prestar serían la caridad o la amistad.