La riqueza de las naciones
La riqueza de las naciones En un paÃs que adquiere la plenitud de sus riquezas, donde en cada rama especÃfica de la economÃa se invierte la máxima cantidad de capital posible, como la tasa corriente de beneficio neto será muy pequeña, también lo será la tasa de interés normal de mercado, que será tan baja que sólo los muy ricos podrán vivir del interés de su dinero. Todas las demás personas de fortunas pequeñas o medianas se verÃan obligadas a ocuparse ellas mismas del empleo de sus capitales. SerÃa necesario que casi todos los hombres fuesen hombres de negocios, o que se ocupasen en alguna clase de actividad. La provincia de Holanda parece estar aproximándose a una situación parecida. Allà es mal visto el no ser un hombre de negocios. La necesidad hace que resulte habitual que cada hombre lo sea, y la costumbre regula la moda: asà como es ridÃculo no vestir como los demás, en alguna medida también lo es el no estar empleado como los demás. Y asà como un profesional civil está fuera de lugar en un campamento o guarnición, e incluso corre el riesgo de ser allà objeto de desprecio, lo mismo ocurre con un hombre ocioso entre personas que trabajan.