La riqueza de las naciones
La riqueza de las naciones En la antigüedad era también habitual intentar regular los beneficios de los comerciantes y otros empresarios, mediante la tasa del precio de las provisiones y otros bienes. La tasa del pan es, que yo sepa, la única sobreviviente de esa antigua costumbre. Cuando existen corporaciones exclusivas quizás resulte conveniente regular el precio de lo que es más necesario para la vida. Pero cuando no las hay, la competencia lo regulará mucho mejor que ninguna tasa. El método para tasar el pan establecido en el año treinta y uno de Jorge 11 no se pudo aplicar en Escocia, por un defecto de la ley; su ejecución dependía de la oficina de inspección del mercado, que allí no existía. El defecto no fue subsanado hasta el tercer año de Jorge III. La ausencia de la tasa no produjo inconveniente alguno y su establecimiento en los pocos lugares en que ha sido posible no generó ninguna ventaja apreciable. En la mayor parte de las ciudades de Escocia hay gremios de panaderos que reivindican privilegios exclusivos, aunque no son respetados estrictamente.