La riqueza de las naciones
La riqueza de las naciones Este capítulo se divide en tres partes que analizan: primero, aquellas secciones de la producción de la tierra que siempre proporcionan alguna renta; segundo, aquellas que a veces lo hacen y otras veces no; y tercero, las variaciones que en las diversas etapas del progreso tienen naturalmente lugar en el valor relativo de esas dos clases distintas de productos en bruto, tanto si se los compara entre sí como con los productos manufacturados.
Parte 1
De la producción de la tierra que siempre proporciona renta
Dado que los hombres, como todos los demás animales, se multiplican naturalmente en proporción a sus medios de subsistencia, siempre habrá más o menos demanda de alimentos. Los alimentos siempre pueden comprar o dirigir una cantidad mayor o menor de trabajo, y siempre se podrá encontrar a alguien dispuesto a hacer algo para conseguirlos. Es verdad que la cantidad de trabajo que pueden comprar no siempre es igual a la que pueden mantener con la administración más eficaz, debido a los elevados salarios que en ocasiones se pagan a los trabajadores. Pero siempre pueden adquirir la cantidad de trabajo que pueden mantener a la tasa en la que esa clase de trabajo es normalmente retribuida en la comarca.