La riqueza de las naciones
La riqueza de las naciones En marzo de 1764 se abrió una investigación parlamentaria sobre las causas del elevado precio de los alimentos. Según el testimonio de un comerciante de Virginia, en marzo de 1763 había aprovisionado sus barcos con carne de vaca a veinticuatro o veinticinco chelines por cada cien libras, lo que consideró un precio normal; pero en aquél año de carestía había pagado veintisiete chelines por el mismo peso y calidad. Ahora bien, el alto precio de 1764 resulta cuatro chelines y ocho peniques más barato que el precio usual pagado por el príncipe Enrique; y hay que subrayar que la carne apta para la salazón en viajes tan largos es sólo la de mejor calidad.
El precio pagado por el príncipe Enrique equivale a 3 peniques y 4/5 por libra de peso en bruto, incluyendo las partes ordinarias y las seleccionadas, y a ese precio las partes escogidas no pudieron haberse vendido al por menor a menos de 4 peniques y medio o 5 peniques la libra. En la investigación parlamentaria de 1764, los testigos afirmaron que el precio de venta al público de las partes seleccionadas de la mejor carne de vaca era de 4 y 4 peniques y un cuarto; las peores partes iban de siete farthings a 2 peniques y medio y 2 peniques 3/4; y decían que esos precios eran medio penique más caros de lo que las mismas piezas habían costado en marzo. Pero incluso este elevado precio es todavía mucho más barato de lo que era en los tiempos del príncipe Enrique.