La riqueza de las naciones
La riqueza de las naciones Por ejemplo, cuando el precio del ganado sube tanto que resulta tan rentable cultivar tierra para obtener alimento para él como para el hombre, no puede subir más. Si lo hiciera, entonces se destinarÃan más campos cerealeros a pastos. La extensión de los cultivos, al disminuir la superficie de pastos silvestres, disminuye la cantidad de carne que la naturaleza produce sin trabajo ni cultivo, y al aumentar el número de los que pueden dar cereal o, lo que es lo mismo, el precio de cereal a cambio de carne, aumenta la demanda. El precio de la carne, por lo tanto, y consecuentemente del ganado, debe aumentar paulatinamente hasta llegar a un nivel en el que resulta tan rentable destinar las tierras más fértiles y mejor cultivadas a producir alimento para el ganado como a producir cereales. Pero siempre deberá ser tarde en la evolución del progreso cuando el cultivo puede ser tan extendido como para empujar el precio del ganado hasta esa cumbre; y hasta que llegue a esa altura, si el paÃs está progresando, su precio deberá subir sin cesar. Hay quizás algunas partes de Europa donde el precio del ganado no ha alcanzado ese nivel aún. No lo habÃa alcanzado en parte alguna de Escocia antes de la Unión. Si el ganado escocés se hubiese limitado siempre a las fronteras del mercado de Escocia, en un paÃs donde la cantidad de tierra que sólo puede destinarse a la alimentación del ganado es proporcionalmente tan amplia con respecto a la que puede destinarse a otros objetivos, hubiese sido quizás imposible que su precio creciera jamás tanto como para volver rentable el cultivo de la tierra para alimentarlo. Ya ha sido destacado que el precio del ganado en Inglaterra, en las proximidades de Londres, parece que llegó a ese nivel a comienzos del siglo pasado; pero no fue probablemente hasta mucho después cuando su impacto se sintió en los condados más remotos, y puede que en algunos no lo haya hecho todavÃa. De todos modos, sin embargo, de todos los diversos renglones que componen esta segunda clase de productos primarios, es quizás el ganado aquél cuyo precio primero llega hasta ese nivel en la evolución de su desarrollo.