La riqueza de las naciones
La riqueza de las naciones La notable alza en el precio tanto de los cerdos como de las aves de corral en Gran Bretaña ha sido frecuentemente atribuida a la disminución del número de los llamados cottagers y otros pequeños campesinos, algo que en toda Europa ha sido el precedente inmediato del progreso y los mejores cultivos, pero que al mismo tiempo ha contribuido a elevar el precio de esos artÃculos más temprano y más rápido de lo que habrÃa sucedido en otra circunstancia. Asà como las familias más pobres pueden a menudo mantener un gato o un perro sin coste alguno, los campesinos más pobres pueden mantener normalmente unas pocas aves, o una cerda con su crÃa, a un coste insignificante. Los escasos desperdicios de su propia mesa, el suero, la leche descremada y el suero de mantequilla suministran parte de su comida a esos animales, que encuentran el resto en los campos vecinos, sin producir perjuicio sensible alguno. Al disminuir el número de esos pequeños campesinos, entonces, la cantidad de estas provisiones que son producidas a coste bajo o nulo debe ciertamente caer de forma marcada, y su precio consecuentemente debe haber aumentado más temprano y más velozmente de lo que habrÃa ocurrido de otro modo. Tarde o temprano, no obstante, en el proceso del desarrollo, debe en cualquier caso subir hasta la altura máxima posible, o el precio que paga el trabajo y el coste de cultivar la tierra que les suministra alimento tan bien como se pagan en la mayor parte de las otras tierras cultivadas.