La riqueza de las naciones
La riqueza de las naciones La distinción podrá servir al gobierno al proporcionarle una prueba sencilla de la prosperidad del país. Si el aumento en el precio de algún tipo de provisiones se debe totalmente a la caída en el valor de la plata, se debe a una circunstancia de la que nada puede inferirse, salvo la productividad de las minas americanas. La riqueza real del país, el producto anual de su tierra y su trabajo, puede a pesar de dicha circunstancia estar reduciéndose paulatinamente, como en Portugal y Polonia, o aumentando, como en la mayor parte del resto de Europa. Pero si ese aumento en el precio de algún tipo de provisiones se debe a la elevación en el valor real de la tierra que las produce, a su mayor fertilidad, o a que como consecuencia de las mejoras y los buenos cultivos ha sido preparada para producir cereales, se debe a una circunstancia que indica claramente la prosperidad y el estado progresivo del país. La tierra constituye con diferencia la parte mayor, más importante y duradera de la riqueza de cualquier país extenso. Debe ser seguramente útil para la comunidad, o al menos le proporcionará alguna satisfacción, el contar con una prueba tan palpable del valor creciente de la parte más grande, importante y duradera de su riqueza.