La riqueza de las naciones
La riqueza de las naciones El comercio de Escocia, que hoy no es muy grande, lo era aún menos cuando se establecieron los dos primeros bancos, y estas empresas habrían tenido muy poca actividad si se hubiesen limitado al descuento de letras de cambio. Inventaron por ello otro método para emitir sus billetes o pagarés: la concesión de lo que llamaron cuentas de caja, por las que otorgaban crédito hasta un monto determinado (por ejemplo, dos o tres mil libras) a cualquier individuo que presentase dos personas de indudable solvencia y que poseyeran buenas propiedades rústicas, que garantizasen en su nombre que sería reembolsada cuando fuese requerida cualquier suma que le hubiese sido prestada, dentro de los límites del crédito, junto con el interés legal. Creo que es habitual conceder créditos de este tipo en todo el mundo. Pero las condiciones tan fáciles que aceptan los bancos escoceses para el reembolso de los créditos son cosa característica suya, y probablemente han sido la causa principal tanto de la intensa actividad de esas empresas como del beneficio que la sociedad ha recibido de ella.