La riqueza de las naciones
La riqueza de las naciones Todo aquel que consigue un crédito de este tipo en alguna de esas compañías, y pide prestadas mil libras, por ejemplo, puede devolver esta suma en pequeñas cuotas, de veinte o treinta libras cada una, y el banco le descuenta una parte proporcional del interés del principal desde el día en que paga la primera cuota hasta que de esa forma repone el total. En consecuencia, a todos los comerciantes y a casi todos los empresarios les conviene mantener esas cuentas de caja y están por ello interesados en promover la labor de esas compañías aceptando sus billetes en todos los pagos y alentando a todos sobre los que puedan influir para que hagan lo mismo. Los bancos, cuando sus clientes les piden dinero, en general lo adelantan bajo la forma de sus propios billetes. Los comerciantes los entregan a los industriales a cambio de bienes, los industriales a los granjeros a cambio de materiales y provisiones, los granjeros a los terratenientes como renta, los terratenientes los vuelven a pagar a los comerciantes por las comodidades y lujos con que los abastecen, y los comerciantes los devuelven a los bancos para cancelar sus cuentas de caja, o reembolsar lo que podrían haberles pedido en préstamo; y así mediante ellos se efectúan las transacciones de casi todo el negocio monetario del país. De ahí la vasta actividad de esas compañías.