La riqueza de las naciones
La riqueza de las naciones El ahorro anual es consumido de forma tan regular como el gasto anual, y además casi en el mismo tiempo, pero es consumido por un conjunto diferente de personas. La fracción de su ingreso que un hombre rico gasta anualmente es en la mayoría de los casos consumida por invitados ociosos y sirvientes, que nada dejan tras de sí en compensación por su consumo. La fracción que ahorra anualmente, y que al buscar una rentabilidad la invertirá inmediatamente como capital, resulta igualmente consumida, y casi en el mismo tiempo, pero por otra clase de personas: trabajadores, operarios y artesanos que reproducen con un beneficio el valor de su consumo anual. Supongamos que recibe su ingreso en dinero. Si lo gasta completamente, los alimentos, vestidos y alojamiento que pueda comprar se distribuirán entre la primera clase de personas. Si ahorra una parte, al buscar una rentabilidad la invertirá de inmediato como capital para él mismo o para otro, y los alimentos, vestidos y alojamiento que con ella se puedan comprar quedarán reservados para la segunda clase de personas. El consumo es el mismo, pero los consumidores son distintos.