La riqueza de las naciones
La riqueza de las naciones En algunos países el interés del dinero ha sido prohibido por ley. Pero como siempre se puede hacer algo con el dinero, siempre se ha de pagar algo por su uso. Y la experiencia ha demostrado que esta reglamentación, en vez de impedir el mal de la usura, lo ha agudizado: el deudor se ha visto obligado a pagar no sólo por el uso del dinero sino por el riesgo que su acreedor corre por aceptar un pago por dicho uso. Podría decirse que se ha visto obligado a asegurar a su acreedor contra las sanciones de la usura.