La riqueza de las naciones
La riqueza de las naciones En los paÃses donde se permite el interés, la ley, con objeto de prevenir la extorsión de la usura, generalmente fija el tipo de interés máximo que se puede cobrar sin penalidad. Este tipo siempre deberÃa estar algo por encima del precio de mercado mÃnimo, o el precio habitualmente pagado por aquellos que pueden garantizar la máxima seguridad. Si la tasa legal es fijada por debajo de la tasa mÃnima de mercado, sus efectos serán casi los mismos que los de una prohibición absoluta del interés. El acreedor no prestará su dinero por menos de lo que vale su uso, y el deudor deberá pagarle por el riesgo que afronta al aceptar el valor pleno de ese uso. Si resulta fijada exactamente al precio mÃnimo de mercado, entonces personas honradas que respetan las leyes de su paÃs arruinarán el crédito de todos los que no puedan ofrecer la máxima seguridad, y que se verán obligados a recurrir a usureros exorbitantes. En un paÃs como Gran Bretaña, donde se presta dinero al gobierno al tres por ciento y a ciudadanos privados muy seguros al cuatro y cuatro y medio, la tasa legal del cinco por ciento quizás sea la adecuada.