La riqueza de las naciones
La riqueza de las naciones El capital empleado en la compra de bienes extranjeros para ser consumidos localmente, cuando esta compra se efectúa con productos nacionales, también repone por cada operación dos capitales distintos, pero sólo uno está invertido en el mantenimiento de una actividad nacional. El capital que remite artículos británicos a Portugal y trae de vuelta bienes portugueses a Gran Bretaña, repone en cada operación un sólo capital británico. El otro es portugués. Aunque los rendimientos, entonces, del comercio exterior de consumo fueran tan rápidos como los del comercio interior, el capital empleado en él otorgará sólo la mitad de estímulos a la actividad o al trabajo productivo del país.
Pero muy rara vez giran los rendimientos del comercio exterior de consumo más velozmente que los del comercio interior. Los rendimientos del comercio interior se producen generalmente antes de que concluya el año, y en ocasiones tres o cuatro veces en el año. Los rendimientos del comercio exterior de consumo casi nunca se generan antes de finalizado un año, y en ocasiones no antes de dos o tres años. En consecuencia, un capital invertido en el comercio interior hará doce operaciones, o saldrá y volverá a entrar doce veces antes de que un capital empleado en el comercio exterior de consumo lo haga una vez. Si los capitales son iguales, uno brindará veinticuatro veces más estímulo y apoyo a la actividad del país que el otro.