La riqueza de las naciones
La riqueza de las naciones El capital invertido en la compra de productos de un país y su venta en otro lugar del mismo país generalmente repone en cada operación dos capitales distintos, invertidos en la agricultura o la industria de ese país, y les permite así continuar esa inversión. Cuando retira de la residencia de un comerciante mercancías por un cierto valor, generalmente entrega a cambio al menos un valor igual en otras mercancías. Cuando en ambos casos se trata de productos nacionales, necesariamente repone por cada operación dos capitales diferentes, que habían sido ambos empleados en mantener trabajo productivo, y les permite por ello que continúen haciéndolo. El capital que envía manufacturas escocesas a Londres y trae de vuelta cereales y manufacturas inglesas a Edimburgo, necesariamente repone en cada operación dos capitales británicos que estaban invertidos en la agricultura o la industria de Gran Bretaña.