La riqueza de las naciones
La riqueza de las naciones Cuando los bienes extranjeros adquiridos así con la producción local excedentaria, son ellos mismos excedentarios con respecto a la demanda nacional, el sobrante de ellos debe ser enviado otra vez al exterior, e intercambiado por algo que tenga más demanda en el país. Unas noventa y seis mil barricas de tabaco se compran anualmente en Virginia y Maryland con parte de la producción excedente de Gran Bretaña. Pero la demanda de Gran Bretaña no absorbe quizás más de catorce mil. Si las ochenta y dos mil restantes, por tanto, no pudieran ser exportadas a cambio de algo que tuviese más demanda en el país, su importación deberá detenerse de inmediato, y con ella el trabajo productivo de todos aquellos habitantes de Gran Bretaña que en la actualidad están ocupados preparando los bienes con los que esas ochenta y dos mil barricas son adquiridas anualmente. Esos bienes, que son parte del producto de la tierra y el trabajo de Gran Bretaña, al no tener mercado nacional y al serles suprimido el que tenían en el exterior, deberán dejar de producirse. El comercio exterior de consumo con más rodeos, por lo tanto, puede en algunas ocasiones ser tan necesario como el más directo para mantener el trabajo productivo del país y el valor de su producto anual.