La riqueza de las naciones
La riqueza de las naciones Cuando el capital de un país aumenta en tal grado que no puede ser todo invertido en abastecer el consumo y mantener el trabajo productivo de ese país, el excedente rebosa hacia el comercio de tránsito y es invertido en cumplir el mismo papel en otros países. El comercio de tránsito es el efecto natural y el síntoma de una copiosa riqueza nacional: pero no es una causa natural de la misma. Los hombres de estado que intentaron favorecerlo con estímulos especiales confundieron el efecto y el síntoma con la causa. En proporción a su superficie y población, Holanda es con diferencia el país más rico de Europa, y tiene por eso la cuota mayor de su comercio de tránsito. Inglaterra, quizás el segundo país más rico de Europa, posee también una participación relevante en el mismo; aunque lo que habitualmente se considera comercio de tránsito de Inglaterra es probablemente a menudo nada más que un comercio exterior de consumo con rodeos. Así son, en buena medida, los comercios por los que se llevan a los mercados europeos los bienes de las Indias Orientales y Occidentales, y de América. Esos bienes son generalmente adquiridos o bien inmediatamente con la producción británica o con alguna otra cosa que ha sido comprada con esa producción, y los rendimientos finales de esos comercios son habitualmente usados o consumidos en Gran Bretaña. El comercio realizado con buques británicos en los diversos puertos del Mediterráneo, y algún comercio similar llevado a cabo por mercaderes británicos entre puertos de la India, representan probablemente las ramas principales de lo que es en realidad el comercio de tránsito de Gran Bretaña.