La riqueza de las naciones
La riqueza de las naciones En países como Francia e Inglaterra, donde la autoridad del soberano, aunque a menudo muy reducida, nunca resultó completamente destruida, las ciudades no tuvieron la oportunidad de llegar a ser plenamente independientes. Pero sí adquirieron una importancia tan considerable que el soberano no podía, sin su consentimiento, aplicarles más impuestos que la mencionada renta de la ciudad. Eran, por consiguiente, convocadas para enviar a sus diputados a la asamblea de los estados del reino, en donde podían, junto con el clero y la nobleza, otorgar en ocasiones críticas alguna ayuda extraordinaria al rey. Asimismo, como en general tendían a ser más favorables a su autoridad, a veces sus diputados eran utilizados por el rey en esas asambleas como contrapeso frente al poder de los grandes señores. Este es el origen de la representación de los burgos en los estados generales de todas las grandes monarquías de Europa.