La riqueza de las naciones
La riqueza de las naciones A veces, como se dijo antes, fueron introducidas por la acción abrupta, si puede emplearse esa expresión, de los capitales de algunos comerciantes y empresarios, que las establecieron imitando a industrias extranjeras similares. Tales manufacturas son, entonces, la criatura del comercio exterior, y tal fue el caso de las antiguas industrias de las sedas, los terciopelos y brocados que florecieron en Lucca durante el siglo XIII. Las arrojó de allà la tiranÃa de uno de los héroes de Maquiavelo, Castruccio Castracani. En 1310 novecientas familias fueron expulsadas de Lucca, treinta y una de las cuales se refugiaron en Venecia, donde se ofrecieron para instalar la industria de la seda. Su oferta fue aceptada, se les concedieron bastantes privilegios y comenzaron la manufactura con trescientos trabajadores. Ese fue también el origen de la industria de paños finos que floreció antiguamente en Flandes y que fue introducida en Inglaterra a comienzos del reinado de Isabel; y asà sucede hoy con las manufacturas de seda de Lyon y Spitalfields. Al ser estas industrias una imitación de las extranjeras, generalmente utilizan materias primas extranjeras. Cuando surgió la industria de Venecia, sus materiales provenÃan todos de Sicilia y el Levante. La más antigua manufactura de Lucca operaba asimismo con materiales extranjeros. El cultivo de la morera y la crÃa del gusano de seda no parecen haberse generalizado en el norte de Italia antes del siglo XVI. Esas actividades no fueron implantadas en Francia hasta el reinado de Carlos IX. Las manufacturas de Flandes recurrÃan básicamente a lanas españolas e inglesas. La lana española fue la materia empleada, no en la primera industria lanera de Inglaterra, pero sà en la primera capaz de vender en mercados lejanos. Al dÃa de hoy más de la mitad de las materias primas de las manufacturas de Lyon son sedas extranjeras; en sus comienzos eran la totalidad o casi la totalidad. Es probable que prácticamente ninguno de los materiales de la industria de Spitalfields pueda jamás ser producido en Inglaterra. La sede de tales manufacturas, al ser generalmente proyectos empresariales de unos pocos individuos, es a veces una ciudad marÃtima y a veces una ciudad del interior, de acuerdo con lo que determine su interés, criterio o capricho.