La riqueza de las naciones
La riqueza de las naciones Debe observarse que todo subsidio a la exportación hace pagar al pueblo dos impuestos distintos; primero, debe pagar impuestos para sufragar la subvención; y segundo, debe pagar un gravamen derivado del aumento del precio de la mercancÃa en el mercado nacional. …
Las primas a la exportación de cualquier mercancÃa doméstica están expuestas en primer lugar a la objeción general que puede plantearse ante todos los diversos métodos del sistema mercantil, la objeción de que fuerzan a una parte de la actividad del paÃs a un canal menos útil que aquel al que fluirÃan de forma espontánea; pero además, en segundo lugar, a una objeción particular por forzarla a un canal que no sólo es menos ventajoso sino a uno que de hecho es desventajoso, puesto que una actividad que no puede desarrollarse si no es con una subvención es una actividad con pérdidas. …
Si una industria en concreto fuese realmente necesaria para la defensa de la sociedad, entonces puede que no sea siempre prudente que el abastecimiento de sus productos dependa de nuestros vecinos; y si una industria de esa clase no puede mantenerse localmente por sus propios medios, puede que sea razonable el cobrar impuestos a las demás actividades para sostenerla. Las primas a la exportación de lona para velas y de pólvora de fabricación británica acaso puedan ser defendidas según este principio.