La riqueza de las naciones
La riqueza de las naciones Aunque muy pocas veces sea conveniente cobrar impuestos sobre el trabajo de la mayoría del pueblo para proteger a una clase particular de manufacturas, sin embargo cuando existe una caudalosa prosperidad, cuando la hacienda pública tiene más dinero del que sabe hacer un buen uso, entonces quizás el otorgar primas a ciertas industrias favorecidas puede resultar tan natural como el incurrir en cualquier otro gasto ocioso. En el gasto público, igual que en el privado, una gran riqueza puede con frecuencia servir de excusa para una gran locura. Pero el persistir en esa prodigalidad en momentos de dificultad y depresión supera indudablemente los límites del disparate corriente. …
No tengo mucha confianza en la aritmética política. … Cito los datos sólo para probar que… el comercio exterior de cereales es mucho menos importante que el interior. …