La riqueza de las naciones
La riqueza de las naciones Por la abundancia de buena tierra, las colonias europeas en América y las Indias Occidentales se parecen y aún superan a las de la antigua Grecia. En su dependencia de la madre patria se parecen a las de la antigua Roma, pero la vasta distancia que las separa de Europa ha aliviado en un cierto grado en todas ellas los efectos de esta dependencia. Su localización las ha situado lejos de la vista y el poder de la metrópoli. Su conducta al perseguir su propio interés no ha sido objeto de atención en Europa, sea por ignorancia o porque no era entendida; y en algunas ocasiones fue tolerada porque la distancia hacía difícil su represión. Incluso el violento y arbitrario gobierno de España ha debido muchas veces revocar o suavizar las órdenes que dictaba para la administración de sus colonias, por temor a una insurrección general. Y por ello el progreso de todas las colonias europeas en cuanto a riqueza, población y mejoras ha sido muy intenso. …
No hay colonias que se hayan desarrollado más rápido que las inglesas de América del Norte.
Las dos grandes causas de la prosperidad de toda nueva colonia son la abundancia de buena tierra y la libertad para administrar sus asuntos a su manera.