La riqueza de las naciones
La riqueza de las naciones Aunque la buena tierra en las colonias inglesas de Norteamérica es sin duda muy abundante, están en ese aspecto por debajo de los españoles y portugueses, y no por encima de lo que poseían los franceses antes de la última guerra. Pero las instituciones políticas de las colonias inglesas han sido más favorables a la mejora y cultivo de la tierra que las de cualquiera de las otras tres naciones.
Primero, aunque la acumulación de tierra sin cultivar no ha sido impedida totalmente en las colonias inglesas, sí ha sido más restringida allí que en ninguna otra parte. La legislación colonial que impone a todo propietario la obligación de roturar y cultivar una cierta proporción de sus tierras en un período determinado, y que en caso de incumplimiento estipula el traspaso de esas tierras no cultivadas a cualquier otra persona, aunque quizás no haya sido aplicada estrictamente, sin duda ha ejercido alguna influencia.
Segundo, en Pensilvania no existe el derecho de mayorazgo, y tanto las tierras como los bienes muebles se dividen en partes iguales entre todos los hijos de la familia.